El Santa Catalina Atlético dejó escapar una gran oportunidad ante su afición y cayó por la mínima frente a la UD Alcúdia B en un partido intenso, disputado y mucho más igualado de lo que reflejó el marcador final. Un único gol de Josep Rettich bastó para que el filial alcudiense se llevara tres puntos de oro desde Son Fló en el penúltimo encuentro del campeonato de División de Honor Mallorca.
La tarde en el Municipal Lluc Martorell comenzó con ambiente de partido importante. Pese al cielo completamente cubierto y a la amenaza constante de lluvia, el terreno de juego presentó un excelente estado y permitió ver un duelo dinámico y atractivo para el público presente. Ambos equipos apostaron por el fútbol ofensivo, buscando el área rival con velocidad y criterio, en un choque marcado por el respeto y la deportividad.
El Santa Catalina intentó imponer su ritmo desde los primeros minutos, apoyado en la movilidad de sus hombres de ataque y en una circulación rápida del balón. Sin embargo, el Alcúdia B demostró ser un equipo sólido, bien organizado y muy peligroso cada vez que encontraba espacios para correr. Ahí empezó a construirse el triunfo visitante.
El momento decisivo llegó en el minuto 25. Tras una jugada elaborada en la zona ancha, el balón terminó en los pies de Josep Rettich, que no perdonó ante Joan Tomás y definió con precisión para colocar el 0-1. El tanto silenció momentáneamente Son Fló y obligó al conjunto palmesano a remar contracorriente durante más de una hora.
Lejos de venirse abajo, el Santa Catalina reaccionó con orgullo. Los locales acumularon llegadas y buscaron el empate hasta el último instante, aunque les faltó acierto en los metros finales. El Alcúdia B, mientras tanto, supo gestionar la ventaja con madurez competitiva, cerrando espacios y mostrando una gran disciplina táctica.
El encuentro destacó también por el comportamiento ejemplar de ambos conjuntos. Fue un partido noble, limpio y centrado exclusivamente en el fútbol, algo cada vez más valorado en categorías regionales donde la tensión suele jugar un papel importante en este tramo final de temporada.
Aunque el empate quizá habría sido el resultado más justo por ocasiones y sensaciones, el fútbol no entiende de merecimientos. La UD Alcúdia B aprovechó su oportunidad y castigó con máxima eficacia a un Santa Catalina que terminó pagando muy caro un pequeño despiste defensivo. Tres puntos que viajan al norte de Mallorca y una derrota que deja un sabor amargo en Palma.




