El C.D.A. Llubí reacciona a tiempo ante el Serverense “B” en un empate tan intenso como polémico
El enfrentamiento correspondiente a la Segunda Regional Grupo B entre el C.D.A. Llubí y el Serverense “B” terminó con un empate 2-2 que, por juego y ocasiones, puede considerarse justo, aunque dejó sensaciones encontradas en la parroquia local. Una vez más, el conjunto de Llubí se vio obligado a remar contracorriente, y aunque logró igualar el marcador, se quedó a las puertas de culminar una remontada que por momentos pareció posible.
El encuentro no pudo comenzar peor para los intereses locales. Apenas en el minuto 3, Antonio Vargas Márquez adelantó al Serverense “B”, aprovechando una acción rápida que sorprendió a la zaga del Llubí. El tanto tempranero marcó el desarrollo de la primera mitad, con un equipo visitante bien plantado, ordenado en defensa y buscando transiciones rápidas, mientras que el Llubí trataba de asumir la iniciativa sin demasiada claridad en los metros finales.
Con el 0-1 se llegó al descanso, aunque ya entonces el conjunto dirigido por Guillermo Alomar Llompart mostraba síntomas de reacción. Sin embargo, el inicio de la segunda parte volvió a golpear a los locales. En el minuto 50, nuevamente Antonio Vargas Márquez firmó el 0-2, complicando aún más el panorama para los de casa.
Lejos de venirse abajo, el C.D.A. Llubí reaccionó con carácter. Apenas cuatro minutos después, en el 54, Tomàs Quetglas Oliver recortó distancias con el 1-2, devolviendo la esperanza a la grada. El gol espoleó a los locales, que aumentaron la presión y comenzaron a llegar con mayor peligro al área defendida por Alejandro García Nebot.
La insistencia tuvo premio en el minuto 70, cuando de nuevo Tomàs Quetglas Oliver apareció para firmar el 2-2, culminando una reacción que hacía justicia al esfuerzo del equipo. A partir de ahí, el partido se abrió. El Llubí dispuso de varias oportunidades claras para anotar el tercer tanto y culminar la remontada, pero faltó acierto en los últimos metros. El Serverense “B” también tuvo alguna llegada aislada, aunque con menor peligro.
En el apartado disciplinario, el encuentro no fue especialmente bronco. Vieron cartulina amarilla Tomàs Quetglas Oliver y Andreu Torrens Perelló por parte local, así como Alejandro García Nebot y Ezequiel Sánchez Oliva en el conjunto visitante.
Más polémica generó la actuación arbitral. El colegiado principal, Víctor Malvido Marton, asistido por Jorge Martínez Herrera y Mario Reina Martínez, fue objeto de críticas por parte de la afición local debido a su escasa movilidad sobre el terreno de juego. Muchos consideraron que su excesiva permanencia en la zona central le impidió seguir de cerca determinadas jugadas. En el fútbol, el error es humano y comprensible cuando el árbitro está bien posicionado y atento a la acción, pero lo que más molestó fue la sensación de falta de seguimiento de las jugadas. Desde la grada se pide, ante todo, implicación y cercanía en la toma de decisiones.
En lo puramente deportivo, el empate refleja lo visto sobre el césped: un Serverense “B” eficaz en sus oportunidades y un Llubí combativo que nunca dejó de creer. Para los locales queda la lectura positiva de la reacción y el carácter mostrado; para los visitantes, la satisfacción de sumar fuera de casa en un campo siempre complicado.





