La última semana:
Menos de siete días.
Menos de siete días me separan de mi sueño. Prácticamente se podría decir que solo queda un suspiro.
Con el calendario delante parece que el 18 de julio está ahí mismo… Para mí, otro gallo canta (aprovechando la oportunidad de decirlo). Como decía, me gustaría poder decir lo mismo, pero cuando estás en mi pellejo, cada hora de esta última semana se convierte en una eternidad.
Por ejemplo, llevo dos semanas pesándome periódicamente y, el miércoles, deberé enfrentarme a la báscula por penúltima vez, teniendo que romper la barrera de los 56,700 kg para, dos días más tarde, pesarme definitivamente y clavar los 55,338 kg de mi categoría: supergallo.
Me consuela pensar que el trabajo duro ya está hecho. Esta misma mañana he terminado la parte más física de mi preparación y, con ello, dejo atrás varios meses de interminables asaltos de sparring simulando los 40 minutos del combate; la ola de calor, rozando los 42 grados durante las últimas dos semanas en la isla, que me ha hecho derretirme cada día en el gimnasio; los madrugones para los entrenos de cardio, fuerza, resistencia y explosividad… Todo eso, por fin, ha terminado o está a punto de hacerlo.
Y es precisamente ahora, cuando el cuerpo afloja un poco, cuando la mente empieza a girar con más fuerza.
¡Bienvenidos a la semana de la presión, la incertidumbre y los nervios a flor de piel!
Es una sensación extraña. Con el paso de los días, cada vez más gente me pregunta qué siento, qué pienso… Y la verdad es que llevo meses deseando que llegue este momento. Llevo años soñando con este instante. Pero ahora que lo tengo delante, me invade una incertidumbre que me desarma.
Por mucho que repase el plan de batalla con mi equipo, la realidad es que el boxeo es impredecible. No sabes qué pasará cuando suene la primera campana. No sabes cómo reaccionará tu cuerpo después del último corte de peso. Y creedme, es tan importante —o quizá más— rehidratarse correctamente. Tampoco sabes qué as bajo la manga guarda tu rival.
Vivir con esa falta de control, sabiendo que un solo segundo de distracción puede separar la gloria del fracaso absoluto, es una carga pesadísima que me acompaña desde que me levanto hasta que intento conciliar el sueño.
Tampoco os voy a mentir. Normalmente sé que, cuando llega el momento de descansar, mi cuerpo entra en modo «ahorro de energía», y eso es algo de lo que, por suerte, no tengo que preocuparme demasiado.
El peso del cinturón antes de tenerlo:
A la incertidumbre se le suma ella: la presión.
Pero esta semana la presión ya no viene solo de dentro, de mi propia autoexigencia; también viene de fuera.
Mis amigos y mi familia me preguntan, me animan y noto muchas veces que miden cada palabra. Lo entiendo. No debe ser fácil saber qué decir. Al final, quieren apoyarme y buscan las palabras más optimistas para que no me venga abajo, pero la realidad es que este combate aún está completamente por escribir. Aunque vayamos a darlo todo y me deje la piel encima del ring, cualquier cosa puede pasar.
Y entonces siento sus miradas. Leo sus mensajes de apoyo en redes sociales y me doy cuenta de las expectativas de toda mi gente, de toda la isla que se va a volcar en el Trui Teatre.
Siento el peso de no querer defraudar a nadie. Ni a mi familia. Ni a mis amigos. Ni a mis patrocinadores, que han apostado por mí arriesgando sus recursos. Ni a cada uno de vosotros que habéis comprado una entrada creyendo en mi historia.
Cada palabra de aliento es un regalo que me eriza el corazón, no me malinterpretéis. Pero, en la soledad de mi habitación, toda esa energía se transforma en una responsabilidad enorme.
Te das cuenta de que ya no peleas solo por ti. Peleas también por el sueño de mucha gente.
Y los nervios, esos que antes eran pequeños chispazos silenciosos, ahora son un nudo constante en el estómago. Se me acelera el pulso sin motivo mientras camino por la calle. Me tiemblan las manos por pura adrenalina acumulada. Pero esto es algo que llevo muy por dentro. Apenas se me nota porque tengo la suerte de contar con una templanza que muchos envidian y que, salvo en estas líneas, probablemente nunca llegaré a admitir.
Es mi cuerpo gritándome que la hora de la verdad está cerca… Que la hora de la verdad ya ha llegado.
Yo ya he ganado:
Esta semana mi reflexión es muy clara: la presión es el precio de la grandeza.
Si no sintiera este torbellino de nervios y dudas en el pecho, significaría que esto no me importa. Y me importa la vida.
He aprendido que tener coraje no es no tener nervios; es sentir cómo te muerden por dentro y, aun así, seguir caminando firme hacia delante.
La cuenta atrás ha entrado en su fase más crítica. El sábado que viene ya no habrá espacio para las preguntas ni para la incertidumbre. Solo quedaremos el ring, mi rival y yo.
Estamos en la línea de salida y os necesito más que nunca empujando en este último asalto fuera de las cuerdas.
No me soltéis la mano ahora.
Como siempre, os sigo contando el minuto a minuto de esta última locura en mi IG: @farlin_condori.
Quedan ya poquísimas entradas para el Trui Teatre, así que vuela a por la tuya en tu gimnasio habitual o asegura tu sitio en primera fila en: https://entradium.com/events/campeonato-de-espana-de-boxeo-profesional-road-to-glory
El próximo capítulo ya no será una espera.
El próximo capítulo será la historia escrita.
Porque, pase lo que pase cuando suene la última campana, hay algo que esta preparación ya me ha enseñado: los sueños que de verdad merecen la pena siempre vienen acompañados de miedo, de dudas y de presión. Pero también me ha enseñado otra cosa: que los sueños, cuando se trabajan, se luchan y nunca se abandonan, terminan cumpliéndose.
Y hoy, a menos de una semana, puedo confirmar que el mío… ya se ha cumplido.
Un abrazo fuerte, familia.
Farlin
Mención especial a todos mis patrocinadores y colaboradores que han estado y están apoyándome en todo momento:
Miranda Gym – Bar Venecia – Mama’s Pepper – Grupo Elegant Construcción – Elegant Glass – Move Up – BDS – El Edén Boliviano – Intiwasi- Can Dante 2 – Abitarum – Orange Padel – El Amanecer – Caroma – SODE – Construcciones Sinigual – Can Garriguer – Easy Street – La Gitana – Nalai – Micocina – Felipe Moreno – ValeTudo – Prime immobilien GmbH – J Soler – Can Pedro – Mail Boxes Etc.- Eduardo Otero – Nemer Studio – BlanQ – Puertas Domenech – Gil – Can Xisco – Café Macondo – Parquet Riera – Diecisiete Grados – ServiAuto Total – Mecachapi – Bodymania – Óxide Films – Pixel Trade – Adamotions – Batukada Valkyria Y Esportebalear.com






