CAPITULO 1º: ¿Quién soy yo?

Mi nombre es Farlin “El Gallo” Condori y el próximo 18 de julio, bajo las luces del Trui Teatre, voy a jugarme la vida y el corazón por el título de Campeón de España de boxeo profesional en el peso Súper Gallo.
Me gustaría que este espacio se convierta en un lugar de conversación íntima entre tú y yo durante estas seis semanas que me separan del combate. Quiero que me acompañes en todo el proceso y abrirte las puertas de mis miedos, preocupaciones y mi fuerza, para que al final de todo este viaje te des cuenta de que en realidad no somos tan diferentes. Detrás del boxeador solo hay una persona normal, de carne y hueso, intentando con todas sus fuerzas cumplir un sueño, su sueño, el sueño de ser campeón de España.
La cruda realidad…
Estas últimas semanas han sido un golpe de realidad tremendo, de esos que te bajan a la tierra de inmediato. Que ¿por qué? Porque la realidad de un deportista profesional actual es que, si no tienes la suerte de estar apadrinado por una gran marca, te toca cargar con todo el peso de la responsabilidad, gestión, organización, coordinación, supervisión y viabilidad económica de un evento de tal magnitud. Y te lo digo de corazón: jamás me habría imaginado lo increíblemente difícil, asfixiante y complejo que puede llegar a ser.
Tengo la suerte de no estar solo y contar con un equipo maravilloso, pero la realidad es que son personas con vidas normales, trabajos normales y que, en su tiempo libre han decidido apoyarme, confiar en mí y darme el respaldo que necesito. Desde mi entrenador y equipo deportivo, a la Federación Balear de Boxeo como cada uno de los patrocinadores y colaboradores que han decidido formar parte de esta gran locura y a los que aprovecho para mandarles un gran abrazo.
Estas semanas he empezado a entender por qué hay tantos deportistas brillantes, y personas en general, que se quedan con sus carreras y sueños truncados por el camino; no siempre por falta de motivación o talento, sino seguramente por la falta de apoyo, especialmente, de recursos económicos.

Voy a hacer algo que nunca antes me he atrevido a hacer…
¿Por qué te cuento esto? Porque, a título personal, me considero una persona bastante introvertida. Aunque tengo la suerte de estar rodeado de personas maravillosas, nunca he querido molestar a nadie. Jamás me he sentido cómodo compartiendo mis preocupaciones o mostrando mis problemas…
Supongo que todo esto es el reflejo de mi propia historia. Nací en Bolivia y mis padres emigraron a España cuando yo era muy pequeño, mis hermanos y yo nos criamos con mis abuelos. Bastantes años más tarde, mis padres volvieron a buscarnos para traernos a este
maravilloso país; una tierra que hoy siento mía y que me lo ha dado todo. Pero como ya sabéis, los inicios nunca son fáciles y sufrimos en carnes la crueldad del racismo y del bullying… De ahí mis inicios en este deporte, buscando aprender defensa personal.
Fue precisamente todo este proceso el que me obligó a ser dolorosamente independiente; se me grabó a fuego la necesidad de salir adelante por mí mismo, de resolver mis batallas en silencio, de no pedir nada a nadie y sobrevivir como pudiese. Sin darme cuenta, me volví hermético.
Y es ahora, con este proyecto, cuando me decido a abrirme a ti, a contarte la realidad oculta tras el deporte, a romper mitos y a limpiar la imagen de esta disciplina tan maravillosa. Porque, por desgracia, el boxeo aún es bastante desconocido y se le juzga de forma negativa por personas que no entienden la realidad: que lejos de la violencia, el boxeo es disciplina, es respeto, es sacrificio, es dedicación y es, ante todo, pura nobleza y arte.
Mi primera batalla…
Por eso, no me ha quedado otra que luchar contra mi propio ser; una batalla en la que he tenido que enfrentarme a mi forma de ver la vida y romper mi hermetismo para tocar puerta tras puerta. Me está tocando tragarme el orgullo, y la vergüenza, de pedir un dinero que nos cuesta la vida conseguir, de arriesgar nuestros propios recursos respondiendo con nuestros bolsillos y, aún así, tener que encajar el “no” por respuesta tantas veces…
Que se me eriza el corazón cada vez que alguien decide apostar por mi historia, por mi sueño, por mí. Personas que lo hacen sin ninguna garantía aparente, más allá de mi promesa o de mi palabra. Es gracias a ellos que seguimos en el proceso; gracias a ellos que, día a día, continuamos este sueño sin saber qué significa rendirse.
Así que aquí estoy, y aquí estamos, con mi equipo en mitad de esta aventura, saliendo a pelear sin red de seguridad y confiando.
Si tu también quieres ser parte de esta gran historia, contáctame en mi IG: @farlin_condori. Y si quieres saber cómo continúa la batalla, no te pierdas el próximo capítulo la semana que viene, donde seguiré contándote mis vivencias y abriéndome en canal.
Un abrazo, familia,
Farlin.






