El Melilla es el protagonista de esta edición de Tracking rival. El elenco dirigido por Rafa Sanz encabeza esta edición representativa de los adversarios más inmediatos del Palmer Basket Mallorca Palma. El oponente ha asegurado dos triunfos ante clubes situados en posiciones de eliminatorias en sus tres pasados compromisos. Las victorias conseguidas frente al Flexicar Fuenlabrada y el Gipuzkoa Basket y la única derrota en Palencia han dotado de confianza al contrincante.
El bloque melillense ha fortalecido su crecimiento en el juego gracias a la tenacidad defensiva y a su excelsa presencia en el rebote. El antagonista es el quinto bando que mayor grado de regularidad posee en el apartado de las capturas totales en Primera FEB, con 33,8 por cita.
El Melilla abastece a sus ataques de 11,3 posesiones extra por partido con el arte del rebote ofensivo como seña de identidad. La firmeza física y la actividad coral de su plantilla han cimentado la continua línea ascendente del equipo.
Por otro lado, el contendiente ha mostrado una versión extraordinaria en sus encuentros como local. El cuadro conducido por Rafa Sanz es cuarto en el ranking de asistencias del campeonato, con una media formidable de 16 pases de canasta por choque.
La llegada en esta segunda vuelta de un generador de la dimensión de Aris, el criterio de Díaz y el factor Iván Cruz convierten al rival en impredecible. Cruz es uno de los mejores ala-pívots de la liga y es capaz de desempeñar una labor exquisita en todos los sentidos. El interior es el baluarte referencial de Melilla.
Los refuerzos invernales han acrecentado los registros de una completa escuadra. En la demarcación de escolta, Nathan Hoover aporta habilidad en el uno contra uno y lanzamiento exterior a los suyos. El alero, Michael Caicedo, luce jerarquía en defensa y condiciones diferenciales en las entradas a canasta; el mallorquín atesora un talento superlativo.




