Comentario deportivo:
España regresa a la final del Europeo de Fútbol Sala después de imponerse a Croacia en un partido exigente, intenso y resuelto con oficio. El equipo de Jesús Velasco confirmó su excelente línea a lo largo del torneo y supo competir en un escenario hostil, con una grada mayoritariamente croata y un rival que llevó el duelo al límite físico y táctico.
Croacia planteó un encuentro duro, con defensa cerrada, presión sobre las líneas de pase y juego directo a los pívots, lo que restó fluidez al ataque español. Aun así, España llevó el peso del partido desde el inicio y generó las mejores ocasiones, aunque el gol se resistió más de lo habitual. Antonio y Gordillo avisaron antes de que, en el minuto 13, Pablo Ramírez culminara un gran pase filtrado de Cortés para abrir el marcador.
El 0-1 asentó el dominio español, aunque un error en la salida de balón permitió a Croacia rozar el empate. Poco después, Mellado firmó el 0-2 con un disparo raso que parecía encarrilar el choque. Tras el descanso, el guion cambió: Croacia dio un paso al frente y España tuvo que apoyarse en la seguridad defensiva y en un sobresaliente Dídac bajo palos.
En los minutos finales, el juego de cinco croata apretó el marcador tras un gol en propia puerta, pero España supo resistir. Con sufrimiento y madurez, selló un triunfo que le devuelve a una final europea, a solo 40 minutos de recuperar el trono perdido en 2018.




